Miguel Ángel Echarte: “Muchas personas no podrán volver a sus puestos de trabajo porque no existirán”

Miguel Ángel Echarte: “Muchas personas no podrán volver a sus puestos de trabajo porque no existirán”

Ávila, 20 de abril de 2020. Nuestro país se enfrenta a una gran crisis sanitaria que afectará también a la economía. Para analizar estos efectos económicos, el Dr. y profesor del Grado en ADE y Economía de la Universidad Católica de Ávila, Miguel Ángel Echarte, ha expuesto el contexto macroeconómico internacional y las diferentes respuestas de los gobiernos, haciendo hincapié en el caso de España. Una sesión que forma parte de las Jornadas Virtuales Multidisciplinares organizadas por el Departamento de Comunicación de la UCAV, a través de la cuenta de Instagram de la Universidad de lunes a jueves a las 19:00, y en las que Miguel Ángel Echarte participará de nuevo mañana 21 de abril para tratar el impacto de la recesión económica a nivel familiar o empresarial y ofrecerá también algunos consejos generales que pueden ayudar a las economías domésticas.

El profesor del Grado en ADE ha comenzado explicando cómo la situación económica anterior a la llegada del coronavirus ya indicaba una desaceleración en el ritmo del crecimiento económico debido a factores como la guerra comercial entre China y EEUU, la incertidumbre generada por el Brexit o la incapacidad de los bancos centrales para acelerar el crecimiento, a pesar de la laxitud de la política monetaria. Además, los mercados financieros, ha expuesto, fueron los primeros en recoger las expectativas bajistas de los agentes económicos y durante los meses de febrero y marzo, los principales índices bursátiles a nivel mundial (Ibex-35, Dow Jones o Nasdaq), se desplomaron. En este sentido, el coronavirus ha sido el factor que ha acelerado la llegada de la recesión.

 

ATERNATIVAS EUROPEAS

El Banco Central Europeo (BCE) ha aprobado un programa de compra de deuda pública por importe de 750.000 millones de euros. Un proyecto que, en palabras del profesor, no discrimina en función de la solvencia del emisor y que ha permitido reducir el coste de la deuda de países con un alto stock de deuda pública como son Italia y España, los países más afectados por la crisis sanitaria.

Uno de los mecanismos de los que más se está hablando es el de la emisión de Coronabonos, que consistiría en mutualizar la deuda de los países de la Unión Europea. Este plan no es la primera vez que se menciona, según ha indicado Miguel Ángel Echarte, ya que tras la crisis de 2008 algunos gobiernos lo plantearon bajo el nombre de Eurobonos.

Precisamente esta propuesta ha sido ha sido rechazada por los gobiernos de Alemania, Holanda, Austria y Finlandia que, en palabras del profesor, atienden a razones superiores pues muchos países del sur de Europa presentan déficits públicos estructurales y un alto nivel de endeudamiento a pesar de que ha transcurrido mucho tiempo desde la Gran Recesión y se han acumulado varios años de crecimiento económico.

Otra de las propuestas que existen sobre la mesa es el Mecanismo Europeo de Estabilidad (MEDE) que tiene como objetivo, tal como ha indicado Miguel Ángel Echarte, otorgar créditos a bajos tipos de interés, pero a cambio de imponer condiciones a la política económica de los países que lo soliciten.

 

ESPAÑA

En cuanto a España, ha explicado el profesor, el Gobierno ha declarado la inyección de 200.000 millones de euros en la economía real. Sin embargo, la mitad de ese importe consiste en avales públicos a préstamos empresariales otorgados por entidades financieras, 83.000 millones son aplazamientos del pago de ciertos recibos como la luz o el agua y cuotas hipotecarias, y 17.000 millones representan una inyección real de dinero para hacer frente a las prestaciones de desempleo dado que se han presentado muchos Expedientes de Regulación Temporal de Empleos (ERTEs).

El pasado 27 de marzo, ha continuado exponiendo, la ministra de trabajo, Yolanda Díaz, declaró que el gobierno prohibía los despidos por causas objetivas. En este sentido, Miguel Ángel Echarte ha explicado que se trata de un encarecimiento del despido pues el despido procedente tiene una indemnización de 20 días por año trabajado, con un máximo de 12 mensualidades mientras que el despido improcedente tiene una indemnización de 33 días por año trabajado, con un máximo de 24 mensualidades.

De esta manera, se fomenta que las empresas acudan a la figura del ERTE para ajustar las plantillas debido a que este mecanismo conlleva la obligación de reincorporar a los trabajadores, al menos durante seis meses, una vez finalizada la crisis sanitaria. Sin embargo, según distintas casas de análisis (Bank of America o Deustche Bank) la contracción del Producto Interno Bruto (PIB) durante el segundo trimestre del año puede estar entre el 20% y el 25% a nivel europeo y es bastante probable que la crisis se prolongue durante muchos meses generando un alto nivel de desempleo, ha concretado el profesor. Uno de los colectivos más afectados es el de los autónomos que ha tenido que hacer frente a las cuotas de marzo y abril a pesar de no haber generado ingresados durante el Estado de Alarma.

“No podemos saber de qué magnitud será esta crisis, pero muchas personas no podrán volver a sus puestos de trabajo porque no existirán”, ha concretado Miguel Ángel Echarte para finalizar añadiendo que “es una crisis muy peculiar porque afecta a casi todos los sectores por igual” y que nuestro nivel de vida “va a caer bastante”.

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