“La intervención del mercado en el precio de la vivienda restringe la oferta y causa problemas de corrupción”

“La intervención del mercado en el precio de la vivienda restringe la oferta y causa problemas de corrupción”

Miguel Ángel Echarte, profesor Dr. en Economía, propone controlar los precios del alquiler a través de un importe máximo

Ávila, 20 de agosto de 2020. Tras la intención del Gobierno por limitar los precios de arrendamiento en las ciudades y zonas más tensionadas, el profesor Dr. en Economía de la Universidad Católica de Ávila, Miguel Ángel Echarte, ha indicado que el encarecimiento de la vivienda no se soluciona controlando los precios, sino permitiendo que la oferta se adapte a la creciente demanda.

Tal como indica Echarte, desde hace varios años se está observando un encarecimiento de las viviendas en alquiler en las grandes ciudades de España  como Madrid, Barcelona, Valencia o Palma de Mallorca. Una situación que se debe a una demanda creciente y a una oferta estancada.

El crecimiento de la demanda empezó a producirse en 2014, cuando se inició una tímida recuperación de la economía española y se redujo el desempleo, tal como señala Echarte. Sin embargo, la oferta de vivienda no ha aumentado en la misma proporción porque el mercado inmobiliario es uno de los más intervenidos y la regulación urbanística es muy rígida.

El profesor Dr. en Economía de la UCAV en su reflexión hace referencia a las características de este mercado explicadas por Joaquín Azpilarte, doctor en economía, en su libro Urbanismo y Libertad, donde establece que la intervención del mercado por parte de las autoridades no solo restringe la oferta disponible, sino que es la causante de los problemas de corrupción que hemos conocido en los últimos años. 

Ante esta situación, explica Miguel Ángel Echarte, una medida que suele proponerse es el control de precios a través de un precio máximo. “El precio máximo es un precio que se fija por debajo de lo que establecería el mercado en función de la oferta y la demanda por lo que a corto plazo favorece a los demandantes de vivienda (los inquilinos) y perjudica a los oferentes de vivienda (los propietarios), ya sean personas físicas o jurídicas como bancos o fondos de inversión”, señala.

El también profesor de la UCAV apunta que en el acuerdo de Gobierno entre el PSOE y Unidas Podemos, ya se planteaba la limitación de los precios de alquiler y el Ministerio de Transporte y Agenda Urbana, que preside José Luis Ábalos, anunció hace meses que presentaría una ley en el Congreso para facultar a las Comunidades Autónomas a limitar esos precios.

“La situación generada por la pandemia del Covid-19 ha retrasado esos planes, pero es previsible que vuelva a plantearse más adelante” ha apuntado Echarte, añadiendo que de hecho, “en Cataluña ya se ha registrado en el Parlamento una propuesta de ley de este estilo y es muy probable que salga adelante pues cuenta con el respaldo de Jx Cat, ERC, En Comú Podem y la CUP”.

“Podría pensarse que el control de precios favorece a los inquilinos al asegurar precios más económicos para la vivienda, pero tanto la teoría económica como la evidencia empírica a nivel nacional e internacional muestran que en todos los sectores donde se aplican los precios máximos tienden a generarse problemas de escasez y desabastecimiento. En este caso, se producen efectos negativos sobre la demanda y la oferta. Se incentiva una mayor demanda de vivienda en las ciudades donde se aplica el control y habrá menos arrendadores dispuestos a sacar sus inmuebles en alquiler, dejando sus viviendas vacías. Esto provoca una contención de la oferta. Además, añade que la calidad de las viviendas se deteriora porque el propietario tiende a no reinvertir en el inmueble”, ha indicado.

Por otro lado, explica, se desincentiva la construcción de nuevas viviendas con este fin. Por todo ello, indica que “el precio máximo bloquea los incentivos para que esa oferta aumente y agrava el problema que se pretende resolver”.

 

No Comments

Sorry, the comment form is closed at this time.